Cuando todo es ansiedad...ansiedad ¿de qué?
En los últimos años, la palabra "ansiedad" empezó a nombrarlo casi todo. Se la escucha en redes sociales, en conversaciones cotidianas e incluso en los consultorios: "Tengo ansiedad", "Eso me da ansiedad", "Soy ansioso". Ponerle un nombre al malestar puede ser un primer paso. El problema aparece cuando ese nombre parece explicarlo todo y deja de abrir preguntas. Entonces, la cuestión ya no es si hay ansiedad, sino ansiedad... ¿de qué?. Desde el psicoanálisis, el síntoma nunca se reduce a una etiqueta. Lo que interesa no es clasificar a una persona, sino comprender qué expresa ese malestar para ella en particular. Dos personas pueden decir que sienten ansiedad y, sin embargo, estar atravesando conflictos completamente distintos. O incluso el mismo, como una ruptura de pareja, cuyo sentido nunca es igual para dos personas. La palabra es la misma; lo que cambia es la historia que la sostiene y el modo en que cada quien la vive. Cuando una misma pal...